Dibujar para entender el mundo

El dibujo es una herramienta de pensamiento visual. Dibujar para pensar pone en práctica el pensamiento visual y ayuda a organizar los pensamientos y las habilidades de comunicación. Dibujar es decir algo en términos de otra cosa. Dibujar es hacer un registro con un material que deja una marca en una superficie, por lo que todos sabemos hacerlo.

 

¿Dónde se encuentran arte y vida? No sé si tenga una respuesta cartesiana, pero es en lo propio donde se hace éste tipo de preguntas, y el preguntar ya es un tipo de respuesta. Preguntar es un cambio de estado a la certeza.

 

 

Imagino recordar que hace mucho, la obra de Louise Bourgeois se desbordó de lo académico en mi vida ayudándome a encaminar mi búsqueda personal y artística. Bourgeois, una de las artistas más influyentes del arte moderno y contemporáneo, desarrolló una relación ambivalente y compleja con el psicoanálisis en el transcurso de su carrera. Decía que necesitaba hacer cosas, crearlas de manera física, pues la relación de su cuerpo con la creación tenía un efecto curativo. Humildemente desde lo cotidiano, a mí me pasa algo parecido.

 

 

Cuando no entiendo algo, mi pensamiento poético o visual toma las riendas de la situación y busca crear metáforas para decir algo en términos de otra cosa. Así suele volcarse muchas veces hacia el humor, al transcribir algo que no comprende o no sabe cómo. El arte me permite exteriorizarlo y hacerlo tan evidente que casi es redundante. Pregunta más que responde. Y en ese preguntar obtengo de cierta manera una sinopsis de respuesta. Parafraseando a Sol Lewitt, las ideas exitosas usualmente tienen una apariencia simple porque parecen inevitables.

 

 

Una vez fui una niña que quería ser artista, a quien le gustaba dibujar, pintar, recortar, escribir. Esta chica invertía su dinero del Ratón Pérez en libros, y atesoraba revistas viejas porque allí estaba el material para collage. Amaba dibujar y me podía pasar horas rellenando el papel blanco. Curiosamente en la universidad estudiando arte, me alejé del dibujo. Tuve algunas clases de dibujo, pero eran cursos de los que te alejarías más adelante para buscar la abstracción, la disolución de la forma en pro de la idea.

 

 

Por esa época descubrí el arte conceptual o el arte con ideas y esto revolucionó mi mundo. Descubrí el arte autobiográfico y esto fue catarsis. Una vez que me gradué y comencé un trabajo en diseño, mi horario ajustado aumentó mi necesidad de inmediatez, y comencé a dibujar nuevamente.

 

 

Es curioso que muchos de nuestros grandes avances pasan “por accidente”. Me gusta creer que todo tiene una forma de funcionar, y que hay sincronía detrás de las cosas. La ‘falta’ de tiempo me llevó de nuevo al dibujo. El dibujo me ayudó a ejercitar mi herramienta y músculo creativo. Lo que inició como una necesidad de inmediatez, me permitió perderme de nuevo en el tiempo, conectar con mi cuerpo y descargar ideas. Ver la conexión entre mi mente y mano volcada al papel donde existe la posibilidad de ver la escritura en el dibujo o el dibujo como escritura, para crear nuevas maneras de ver las cosas dando al trazo garabateado el mismo valor potencial que al glifo alfabético.

2020

+/- 1994

Toda marca sobre el papel es susceptible de comunicar una realidad mental. Todo niño dibuja. ¿Porqué dejamos de hacerlo? Garabatear calma el cerebro, ayuda a entender el propio mundo y nos conecta con nuestro niño interior. Comencé a cargar un cuaderno de bocetos nuevamente, para tomar notas de lo que escuchaba, veía, de lo que no entendía. Esto me permitió conectar mi habilidad de conceptualizar con mi necesidad de comprender el mundo. Pude reconciliarme con los diferentes medios como una gama de posibilidades que permiten decir la misma cosa de diferentes maneras. Y entre las que tengo a mano, el dibujo me brinda inmediatez.

 

 

Dibujar es un proceso para pensar. Un proceso de sacar pensamientos de tu cabeza. El pensamiento visual permite exteriorizar los procesos de pensamiento internos. Para decir algo en términos de otra cosa. Para crear un sustituto o un atajo para una gran idea. Esta manera de operar nos ayuda a comprender lo complejo fácil y rápidamente. El dibujo es el medio más rápido. Conecta mano con cabeza con una velocidad y fluidez muchas veces relentizadas al tratar de encontrar las palabras ‘correctas’.

 

¿Cuándo se unen arte y vida? Cuando alguien utiliza el arte como herramienta para analizar su vida, para hacer un autoanálisis o análisis de lo que ve. Te invito a recontar tus propias historias o preguntas diarias por medio del dibujo, para tomar una distancia entre la memoria de lo vivido y cómo nos contamos esa historia. Dibuja sin pensar que no sabes hacerlo. La hoja blanca es un espacio propio desde donde reflexionar y experimentar la mayor liberación de todas, la libertad de pensar directamente las cosas. No hay mayor verdad que ser honesta en contar una experiencia propia. Por esto, dibujo.